Un estado de ánimo.
Respeta a tu profesor, a tus compañeros de entrenamiento y a tus adversarios… pero, ante todo, respétate a ti mismo. Sin respeto no puede haber ni confianza ni progreso.
Más que técnicas, transmitimos una manera de ser.
Respeto. Humildad. Lealtad. Compartir.
Eso es lo que representa el Ving Tsun.
Durante mucho tiempo, creí que lo esencial era transmitir un arte marcial. Con el tiempo, comprendí que eso no era toda la verdad.
Las técnicas se aprenden. Los movimientos se repiten. Los reflejos se desarrollan. Pero lo que verdaderamente permanece son los valores que acompañan este aprendizaje.
En nuestra escuela, el Ving Tsun no es un fin en sí mismo. Es un camino para convertirse en una mejor versión de uno mismo.
Respeta a tu profesor, a tus compañeros de entrenamiento y a tus adversarios… pero, ante todo, respétate a ti mismo. Sin respeto no puede haber ni confianza ni progreso.
Sin importar el grado, la experiencia o los años de práctica, quien cree que ya ha terminado de aprender ha dejado de progresar.
Cada generación recibe un legado. Después llega el momento de transmitirlo a su vez, con fidelidad, sinceridad y responsabilidad.
Un linaje no es una prisión. Es una familia. Ser leal no significa negarse a evolucionar, sino no olvidar nunca a quienes nos ayudaron a avanzar.
Ningún arte marcial posee todas las respuestas. Cada disciplina tiene sus cualidades y sus límites. Aprender en otros lugares nunca disminuye lo que somos.
El mayor logro de un profesor no es formar grandes luchadores, sino ver cómo sus alumnos se convierten en buenas personas.
Con los años, esta frase ha llegado a resumir todo lo que he recibido.
Mi Sifu no me transmitió únicamente técnicas. Me transmitió una manera de ver las cosas, una forma de avanzar y una responsabilidad.
A mi vez, intento transmitir lo que tuve la suerte de recibir. Y espero que algún día mis alumnos hagan lo mismo.
Un legado solo tiene valor si continúa vivo.
Una clase de prueba gratuita te permite descubrir el ambiente de la escuela, su enseñanza y sus valores.
Reserva una clase de prueba gratuita →